Si hay una figura que merezca destacarse por su trabajo en beneficio de la ciudad, comparable con Oñederra, es la del alemán que, avecindado en estas costas, dio lo mejor de su vida a Constitución.
Enrique Donn Muller nació en Prusia un 28 de Abril de 1846, llegando a las costas maulinas para rendir examen y obtener el titulo de Capitán de primera Clase de Buques Mercantes en el año 1867, cuando solo contaba con 21 años de edad.
Al conocer estas costas, su alma de marinero anclo en esta tierra y se estableció en ella. Ya radicado en Constitución se dedico a realizar viajes entre Constitución, Valparaíso y Coquimbo. Luego fundo un astillero y se hizo constructor de naves, llegando a disfrutar en poco tiempo de riquezas y fortuna.
Se casó con doña Ana Catalina Schulzki, con quien tuvo 4 hijos: Enrique Fernando, Ana catalina, Oscar Alberto y Juan de Dios, desgraciadamente una calamidad pública que cobró muchas vidas en Constitución, le arrebato a su esposa e hijos en el año 1880. Volvió a rehacer su vida casándose con la dama maulina doña Enriqueta Sheppeler, junto a quien se dedico a hacer el bien y ayudar al progreso de la ciudad. “Hice mi fortuna en este pueblo y jamás un solo centavo saldrá de él..” decíaa menudo con energía. En Constitución no hubo institución de beneficencia que no recibiera su ayuda generosa y no hubo obra de progreso urbano que para convertirse en realidad no contara con su valioso aporte.
En 1921 inicio la plantación de árboles de la Alameda que hoy lleva su nombre, gracias a él la plaza de armas conoció su primer embaldosado, las principales calles de la ciudad usaron sus primeros adoquines. Hizo construir una replica exacta al Teatro Municipal de Santiago, el “Teatro Donn” que estaba situado en Portales entre Bulnes y Blanco a mitad de cuadra junto a la acera noreste, este teatro que arquitectónicamente era la obra más hermosa de Constitución y posiblemente la más elegante entre Santiago y Concepción, debió ser demolido en 1929, ya que según los peritos, quedo seriamente afectada su estructura con el terremoto de 1928, a pesar de los deseos de doña Enriqueta de restaurarlo y conservarlo en memoria de su esposo fallecido ese mismo año (1929).
Entre sus obras fueron el “camino del corte” hacia las playas, la forestación del Cerro Mutrún, el Hogar de Ancianos y valiosas donaciones en dinero a las instituciones como la Cruz Roja, Gota de Leche, clubes deportivos Alameda, Constitución, Cinco de Abril y Club Atlético, que les permitieron adquirir sus sedes sociales.
Pero sin dudas su mayor obra fue la donación del Estadio que hoy lleva su nombre.
Con fecha 29 de Octubre de 1927 y ante el conservador de Bienes Raíces don Placido Letelier, en su domicilio ubicado en O’Higgins N° 580 don Enrique hizo donación “ gratuita e irrevocable” a favor de la Municipalidad de la comuna, de “la antigua Quinta Bruce” en que actualmente esta situado el estadio con lo edificado y plantado compuesto de 10 cuadras mas o menos.
Además el filántropo donaba la suma de $200.000en bonos de la “Caja de Crédito Hipotecario” del tipo del 8% de interés anual, con el “medio por ciento de amortización” y cuyos intereses se invertirán en provecho del Estadio de Constitución.
La trascencia de la magna obra de este hijo por adopción de Constitución, traspaso la frontera del mar y el río Maule, llegando a la capital de país.
El supremo Gobierno conocedor de la acción generosa del filántropo, lo condecora en 1927 con la “Orden al Mérito”. |